jueves, 6 de octubre de 2011

Cuento sin moraleja. Page 2




















Ya por la tarde, el chaval se sienta
y acierta a observar la nada con mirada incierta.
En el mismo banco, mismo parque, misma ciudad,
se oye el mismo llanto sin notar que vaya a cambiar…
Son los mismos viejos, mismos chulos y mismas putas;
se ven desde lejos, siguen juntos la misma ruta
hacia un paisaje gris de hielo sobre losas sin brillo,
no hay pájaros en el cielo hay “mariposas” en bolsillos…
¿Y quién cortó sus alas? Si no fue más que el viento…
¿Quién disparó sus balas? Si no fue más que el tiempo…
Si el aire que ahora inhalas se llevará tu aliento
con tus mejores galas y tu nombre en cemento…
El niño espera, un aliciente, un guiño ahí fuera,
viene un cliente buscando algo de su riñonera,
hace el trabajo y sube al kelo con la vieja,
si es otro día más de un cuento sin moraleja…

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